JUAN LECUONA
Obras de la serie alada
abril a 26 mayo
CRONICA PERIODISTICA
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En octubre pasado en un breve paso por Buenos Aires un queridísimo amigo y colega, en la Dirección General de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina me mostró el catálogo de la obra de Juan Lecuona presentada en el Centro Cultural Recoleta, prestigioso ámbito ubicado en el emblemático barrio porteño, que acoge las manifestaciones más destacadas del arte contemporáneo.

Con solo hojear la publicación sentí que esos cuadros debían ser expuestos en las Salas Rivadavia. Allí nació la propuesta de un creador para este espacio.

Desde sus manifestaciones iniciales hasta los trabajos que hoy se exponen, Lecuona ha mantenido su coherencia artística y humana que se expresa en un proceso guiado por la conceptualización plástica de las imágenes. La visión abstracta de figuras y cuerpos conserva la esencia de sus formas, o tal vez de su “no-forma”, de manera tal que a pesar de haber sido plasmados en un escenario plano, crean sombras, dibujan perfiles, imaginan relieves y crean movimiento, sin perderse en ningún momento el interés por lo estético y ornamental.

La trayectoria pictórica de Juan Lecuona se inició en el umbral de los años 80, cuando recibe los primeros reconocimientos. A mediados de esa década participó en la fundación del Grupo Babel, con cuyos miembros expuso en museos y galerias de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Con ellos compartía, a pesar de la individualidad de sus proyectos, el entusiasmo por la pintura, característico de aquellos años. Un hecho histórico, la vuelta a la democracia, se proyectó sobre Babel que simbolizaba la libertad creativa a través de la aceptación de las diferencias de quienes componían la fantástica torre.

A partir de estas primeras experiencias se multiplicaron el trabajo y las distinciones. Algunas de las más importantes de las que podemos recordar han sido el Premio al Mejor Envío Extranjero en la IX Bienal de Arte, Valparaíso (1989); el Primer Premio de Pintura de la Fundación Fortabat; el Primer Premio al Artista del Año, otorgado por la Asociación Argentina de Críticos (1995); el Segundo Premio de la Fundación Constantini (2000); el Primer Premio Salón Nacional (2001); el Premio de la Academia Nacional de Bellas Artes “Fundación Trabuco” (2002), y el Gran Premio de Honor del Salón Nacional (2003).

Su obra se ha dado a conocer en Ferias de Arte internacionales como las de Madrid, Miami, Chicago, Nueva York, Buenos Aires y Caracas.

En España se han podido admirar sus obras en eventos tan prestigiosos como la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCO, en Madrid; en la muestra “Imágenes de Argentina, Analogías”, en la Fundación Santillana del Mar, y en Cádiz, las Salas Rivadavia y el Consulado de la República Argentina se enorgullecen con su colaboración .María Elena Borasca